HUELLAS
Recorro rincones con la mirada y encuentro historias, algunas las conozco, otras son nuevas.
Siempre hay alguien ahí para contarlas.
El sol también recorre rincones, el sol vuelve todo color sepia.
La luz pasea por la sala, lentamente, su movimiento es casi imperceptible
y su recorrido es el mismo cada día.
Creo en que cada lugar guarda algo de las personas que alguna vez pasaron por allí, que hay un archivo invisible de momentos, y que se conserva cada una de las huellas, de la primera a la última.
Que los lugares hoy silenciosos que alguna vez estuvieron llenos de risas y fueron testigos de niñez y mesas con familias donde todos hablan al mismo tiempo tienen grabado cada tono de voz.
Me gusta creer que los lugares tienen alma, que están construidos de cemento pero también de
cada sentimiento que habitó allí dentro.
Que hay listas infinitas de anécdotas apiladas y que nunca dejarán de existir.